Pensar es una actividad propia del ser humano la cual viene impresa en cada uno de nosotros de forma natural; sin embargo, ¿podrá el ser humano controlar sus pensamientos? Se ha comprobado que los pensamientos son un ente de suma importancia en el desarrollo del hombre; sobre esta afirmación, Jesús Guerrero (2007) escribe lo siguiente:
Los libros de superación resaltan constantemente que los pensamientos persistentes en nuestra mente, se convierten en realidad, es decir, que si se cambia la manera de pensar, cambiará la manera en la cual se ven las cosas. Ejemplos de lo mencionado anteriormente con relación a los libros de superación son: el libro ´´Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva´´, en donde el segundo hábito se titula –Empiece con el fin en la mente-; el libro ´´Piense y hágase rico´´, en donde el título lo dice todo, y por último, el libro ´´El secreto´´ el cual afirma que las personas atraemos las cosas malas y buenas a través del pensamiento.
El pensamiento es la actividad y creación de la mente, dícese de todo aquello que es traído a existencia mediante la actividad del intelecto; es comúnmente utilizado como el producto que la mente puede generar, incluyendo las actividades racionales del intelecto o las abstracciones de la imaginación (Pensamiento 2009, Wikipedia, la enciclopedia libre).
Los pensamientos siempre han sido tema de discusión desde la época de los filósofos clásicos (ss. IV-V a.c.), donde Platón y Aristóteles, siendo maestro y discípulo respectivamente, compartían opiniones completamente diferentes en cuanto a la importancia de las ideas y su naturaleza (en este sentido, en el tiempo de estos grandes filósofos, idea sería lo que llamamos hoy pensamiento). La base de la filosofía de Platón es su teoría de las ideas o doctrina de las formas. Para él, la idea reside dentro del alma y esta idea es innata en todos los seres humanos. Sin embargo, al unirse al cuerpo se hace corruptible y viaja al mundo sensible, al llegar al mundo sensible, se pierden los conocimientos, puesto que es un mundo material y frívolo, así, se debe de reunir a través de la reminiscencia los conocimientos olvidados. Una vez, después de un largo camino (representado en el Mito de la Caverna con el hombre libre que por fin puede ver el sol) cuando hayamos encontrado la idea dentro de la realidad aparente (sensible) estaremos preparados para afrontar la realidad verdadera y buscar la idea del bien (Platón 2008, Rincón del Vago). Sin embargo, Aristóteles fundamenta su epistemología en la capacidad de ser de una cosa en su finalidad, siendo esta teoría excesivamente drástica y pudiendo derivar en “el fin justifica los medios”, como se podrá ver en la obra “El Príncipe” del pensador italiano del Renacimiento Nicolás Maquiavelo (Aristóteles 2008, Rincón del vago). Platón y Aristóteles no fueron los únicos en indagar sobre la importancia y la profundidad que deben adquirir las ideas (Platón plantaba que todo estaba en la mente y solo necesitada desarrollarse a través del tiempo, era idealista; mientras que Aristóteles planteaba que el conocimiento se aprende por medio de los sentidos y la experiencia); luego para el siglo XVII, se desarrollan dos grandes ramas filosóficas, el racionalismo defendida por René Descartes, el cual confirmaba lo que siglos antes había dicho Platón, y el empirismo representado por David Hume el cual se basaba en abundar sobre las ideas aristotélicas (Escuelas del Pensamiento 2009, Monografías).
A fin de sustentar mi argumento sobre el poder de los pensamientos, las ideas expuestas por Platón, son las que más se asemejan a la afirmación que he venido desarrollando en este texto. Platón, afirmaba que habían unos prototipos perfectos a los que llamó Formas, que debían existir en alguna parte; hoy en día, la filosofía ha determinado que a lo que él se refería era a los pensamientos. Según Platón, lo que hacemos en el mundo es imitar o mimetizar las Formas perfectas, es decir, que el pensamiento es lo más perfecto y puro y lo que expresamos es simplemente el reflejo de lo que tenemos en nuestra mente (Buss Mitchell, Helen 2006, Raíces de la Sabiduría). Realmente, considero que como afirmó una vez Platón, el ser humano nace con ciertas ideas las cuales va desarrollando a medida que se le presentan las oportunidades.
Los pensamientos encuentran su mayor similitud con el lenguaje, aunque no son del todo semejantes (Pensamiento 2009, Wikipedia, la enciclopedia libre), ya que el arte de pensar está estrechamente relacionado con la capacidad de razonamiento que se produce en el cerebro (también conocido como la mente); mientras que, la expresión oral o el lenguaje (como comúnmente se le llama), está desconectado del pensar, ya que cuando se habla, no necesariamente se ha pensado lo dicho. Al hacer referencia a la mente, es de suma importancia resaltar que grandes filósofos como René Descartes, han sentido curiosidad acerca del funcionamiento de la mente, es por ello que este científico, afirma que para mantener en buen estado la mente así como lo que se piensa, es fundamental ejercitarla, por lo que él insta a las personas a buscar siempre la verdad íntima de las cosas e ingeniárnosla para llegar a respuestas mediantes nuestros propios medios (Reglas para la dirección de la mente, 1628). Los pensamientos nos llevan a nuevas dimensiones, dado que a diferencia del lenguaje, estos no tienen límites, solo los que nosotros mismos les pongamos.
La facultad de pensar se relaciona muy a menudo con los trastornos mentales, los cuales según un estudio realizado en enero del 2009 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los casos de personas que presentan trastornos mentales están aumentando cada día más y si los países no toman las medidas de precaución necesarias, estas enfermedades serán más letales e incontrolables para el ser humano que cualquier otro tipo de problema de salud. Se ha determinado que la mente y los pensamientos son tan poderosos, que el mal uso de estos, puede devenir en enfermedades mentales catastróficas. Sobre este tema, el Dr. Salvador Cárdenas, en su escrito ´´Trastornos de Salud Mental´´ expone lo siguiente:
Los trastornos de salud mental que se presentan con mayor frecuencia en los desarrollados son principalmente cuatro: depresión grave o depresión clínica, trastorno maníaco depresivo o trastorno bipolar, esquizofrenia y trastorno obsesivo compulsivo.
Se calcula que un 22.1% de las personas adultas (1 de cada 5) padecen algún tipo de trastorno mental diagnosticable anualmente. Estos trastornos hacen que la calidad de vida de la persona se afecte, y esto es una consecuencia inmediata: va a afectar la relación con su prójimo, con su familia y con su propia paz. Por si fuera poco, muchos sufren más de un trastorno mental a la vez. Otras estadísticas actuales sobre los trastornos mentales son las siguientes:
Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades de sufrir depresión que los hombres; sin embargo, los hombres y las mujeres tienen las mismas probabilidades de desarrollar el trastorno bipolar o maníaco depresivo.
En los Estados Unidos, alrededor de 2.2 millones de personas padecen esquizofrenia cada año.
Luego de observar estas estadísticas reales acerca de las enfermedades mentales, cabe mencionar que estas enfermedades van en aumento. Como mencioné anteriormente, si los gobiernos no dedican más atención presupuestaria y de propaganda a este tipo de problemas, en unos años las enfermedades mentales serán la pandemia de la cual muy pocos podrán curarse, debido a la complejidad de la mente y en el mismo ámbito de los pensamientos de cada ser humano.
El poder de los pensamientos radica en que estos son la raíz de toda acción futura que realizamos a cada momento; sobre esto, William Shakespeare (Hamlet, 1601) escribió ´´no existe nada ni bueno ni malo, es el pensamiento que lo hace parecer así´´ (pág. 33). El escritor Sean Covey en su libro ´´Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos´´, específicamente en el segundo capítulo, hace mucho énfasis en la importancia de comenzar con el fin en la mente, es decir, que para que seamos exitosos en la vida, necesitamos haberlo planeado antes en nuestra mente; sobre esto, el autor escribe textualmente:
¿Por qué es tan importante poseer un fin en la mente? Te daré dos buenas razones: la primera es que los caminos que elijas hoy podrán afectarte para siempre y la segunda es que si no decides tu propio futuro, alguien lo hará por ti.
La utilidad y el beneficio que se pueda obtener al pensar, solo puede medirse desde el punto de vista de cómo empleamos lo pensado, pues hay pensamientos que nos llevan a ser personas extraordinarias, mientras hay otros que no nos dejan superarnos. El poder emplear de buen modo los pensamientos ha intrigado de tal manera al escritor Edward de Bono, que este afirma que la intención de pensar nos convierte a cada uno de nosotros en pensadores y por ende aprender a pensar es una de las asignaturas pendientes en nuestro sistema escolar (El pensamiento creativo: el poder del pensamiento lateral para la creación de nuevas ideas, Editora Paidós). Con relación al poder que ejercen los pensamientos en nuestro diario vivir, James Allen (El poder del pensamiento, 1907) afirmó que ´´todo aquello que se logra o se deja de lograr en la vida, es el resultado directo de los pensamientos´´.
Referencias
- Guerrero, Jesús (2007). El poder de los pensamientos. En la World Wide Web:
http:/www.jesus-guerrero.com/.../el-poder-de-los-pensamientos.html
- Buss Mitchell, Helen 2006, Raíces de la Sabiduría, p. 64-65, 4ta Edición, Editora Thomson, México, D.F.
- Descartes, René 1628, Reglas para la dirección de la mente, p.13, 4ta Edición, Editora Aguilar, Buenos Aires.
- Cárdenas, Salvador (2009). Trastornos de Salud Mental. En la World Wide Web:
http://www.esperanzaparalafamilia.com/Rev/Articulos/MSWs/MSW0138.doc.
- Shakespeare, William 1601. Hamlet, p.33, 1era Edición, Editora Panapo, Caracas.
- Covey, Sean 2006, Los 7 hábitos de los adolescentes altamente efectivos, p.76, Editora De Bolsillo, México, D.F.
- De Bono, Edward 1992, El pensamiento creativo: el poder del pensamiento lateral para la creación de nuevas ideas, p.22, Editora Paidós, Barcelona.